Si bien el daño físico es parte del abuso en hogares de ancianos en California, puede haber varios elementos más, como la negligencia y el abuso sexual, emocional y financiero. La negligencia entra en juego cuando una persona mayor recibe una falta de atención para la mayoría o todas sus necesidades emocionales o físicas. El abuso emocional generalmente implica amenazas o insultos, y el abuso financiero puede implicar crear una estafa y robar a un residente de un hogar de ancianos. El abuso sexual implica la explotación sexual de una persona mayor mediante la fuerza o la coerción. A veces, las personas que no pueden dar su consentimiento, como las que tienen la enfermedad de Alzheimer o la demencia, son objeto de abuso sexual.
Señales de abuso en hogares de ancianos
Si su ser querido está siendo sometido a abuso en hogares de ancianos, hay algunas señales de alerta. Entre ellas se incluyen:
- Nutrición inadecuada
- Cortes y quemaduras
- Huesos rotos
- Depresión
- Falta de respuesta
- Dispositivos médicos faltantes
- Ansiedad
- Cambios repentinos en el comportamiento
Documente cualquier señal de abuso
Debe documentar cuidadosamente cualquier posible señal de abuso si sospecha que los miembros del personal de un hogar de ancianos están abusando de su ser querido. La documentación refuerza tu caso de abuso de personas mayores en caso de una demanda o una investigación penal. Para asegurarte de documentar estas señales correctamente, anota cualquier cambio que hayas notado con el mayor detalle posible. Es útil que anotes la hora y la fecha en que notaste las señales de abuso. Tomar fotografías de las pruebas también puede fortalecer su caso.
Después de detallar las señales de abuso, puede denunciar el comportamiento a las autoridades o hablar con un abogado que tiene experiencia con el abuso de personas mayores. También puede comunicarse con el Centro Nacional sobre el Abuso de Personas Mayores. Un abogado puede sugerirle que presente cargos penales por abuso emocional, sexual o financiero.
Si aún no está seguro de si se ha producido abuso o negligencia, puede comunicarse con la sucursal local de los Servicios de Protección para Adultos (APS) para obtener ayuda. Un trabajador social puede determinar si se ha producido un abuso y ponerse en contacto con la persona mayor para asegurarse de que está a salvo.






