Cuando compras y utilizas un producto, normalmente no te preocupa si ese producto te pondrá en peligro. Pero si ese producto es defectuoso, puede presentar un riesgo elevado de daño. Si finalmente falla o funciona mal, podría resultar gravemente herido.
Sin embargo, no todos los casos de productos defectuosos tienen el mismo aspecto. Hay tres tipos diferentes de productos defectuosos que debes tener en cuenta, ya que todos pueden afectarte de manera diferente.
Defectos de diseño
Para empezar, un producto debe diseñarse de forma segura. Muchas prensas hidráulicas están diseñadas con controles a dos manos, por ejemplo. Las motosierras están diseñadas con protectores que protegen al usuario de las partes expuestas de la hoja. Cuando los productos de este tipo están mal diseñados, hay formas de lesionar a las personas que podrían haberse evitado. Esto no quiere decir que no existan productos intrínsecamente peligrosos, y las motosierras y las prensas hidráulicas son dos ejemplos, pero se deben tomar medidas para reducir este riesgo.
Defectos de fabricación
Además, incluso un producto que se ha diseñado correctamente podría fabricarse de forma incorrecta. Cuando compraste ese producto y lo confeccionaste en la fábrica con antelación, ¿se hizo todo correctamente? ¿Se saltó algún paso o se omitió algún dispositivo de seguridad? Es posible que el diseño del producto debiera haber sido seguro, pero se ensambló incorrectamente y, por lo tanto, estaba defectuoso.
Defectos de etiquetado
Por último, las etiquetas de los productos deben contener toda la información de seguridad necesaria. Un buen ejemplo de una etiqueta defectuosa sería la de un medicamento de venta libre. Si se indica a las personas que tomen el doble de la dosis segura, es posible que sufran una sobredosis sin darse cuenta. El medicamento en sí mismo les habría ayudado y habría sido seguro si se hubiera tomado correctamente, pero la etiqueta creó el problema.
Si se lesionó o perdió a un ser querido en una de estas situaciones, asegúrese de saber cómo buscar compensación financiera.






